Evaluación de condiciones preexistentes
Durante las primeras sesiones de control prenatal, es vital descartar problemas uterinos como los miomas uterinos o condiciones que alteren la gestación como la endometriosis. Muchas mujeres llegan a esta etapa tras superar cuadros de infertilidad o lidiar con el síndrome de ovario poliquístico, lo que exige un monitoreo más estricto de los problemas hormonales femeninos. La detección oportuna de quistes ováricos y otros problemas ováricos es parte esencial de la evaluación inicial para prevenir complicaciones durante los nueve meses.
